Psicología Deportiva

  • Nuestra psicóloga
    • Madó González Fernández (Col-1935). Doctora en Psicología. Experta en Psicología del Deporte. Coordinadora de la Comisión de Psicología y Deporte del Colegio Oficial de Psicología. Miembro de la División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte del Consejo General de Psicología
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  • El establecimiento de objetivos es una estrategia ampliamente utilizada en la psicología del deporte que nos permite mejorar la motivación y la autoconfianza de l@s deportistas. Si preguntamos a est@s deportistas y/o a sus entrenador@s si establecen objetivos, probablemente, nos responderán que sí lo hacen. Sin embargo, para que esta estrategia funcione debería realizarse siguiendo una serie de principios básicos:

    Establecer objetivos específicos.  Los objetivos específicos son más eficaces que los generales por lo que debemos evitar decir “hazlo lo mejor que puedas”. Así, es más eficaz decir “voy a correr 8km” que decir “voy a correr hasta que aguante”.

    Establecer objetivos difíciles pero realistas. Tanto los objetivos fáciles de alcanzar como los inalcanzables desmotivan y desalientan al deportista. Sin embargo, establecer metas que supongan un cierto grado de dificultad supone un reto para l@s deportistas y poseen un efecto motivador. La dificultad del objetivo se establecerá a partir del rendimiento anterior y de las habilidades y capacidades del propi@ deportista.

    Establecer objetivos a corto y a largo plazo. Es fundamental, establecer objetivos inmediatos a corto plazo (por ej. a mitad de temporada) ya que permiten a l@s deportistas ser conscientes de mejoras inmediatas en el rendimiento, con la repercusión que esto tiene en su nivel de confianza y de motivación.

    Establecer objetivos de realización y no sólo de resultado. Debido a la presión exterior y a la importancia dada a los resultados, l@s deportistas tienden a centrarse casi exclusivamente en estos. Sin embargo, los resultados no dependen sólo de un@ mism@ lo que puede llevar a falta de motivación o confianza sino se logran. Los objetivos de realización son aquellos que me van a llevar a conseguir los objetivos de resultado, por ejemplo, sólo ganando fuerza conseguiré correr más rápido o sólo si mejoro mi autoconfianza rendiré mejor en las competiciones.

    Establecer objetivos para los entrenamientos y para las competiciones. No debemos olvidar que el porcentaje de tiempo dedicado a los entrenamientos es notablemente superior al de las competiciones por lo que debemos establecer objetivos como “aumentar el nº de sesiones semanales”, “mejorar el nº de repeticiones de un ejercicio”…

    Llevar un registro y realizar una evaluación de los objetivos. Recordar los objetivos inmediatamente después de haberlos establecido puede resultar fácil, sin embargo en el transcurso de una temporada a veces se olvidan. Por ello, es de enorme utilidad para l@s deportistas llevar un registro de sus objetivos y evaluarlos en el momento acordado para ver si es necesario reformularlos.

    Dicho esto, y sabiendo que los objetivos que l@s deportistas tenían previsto para esta temporada se han visto alterados por la situación de confiamiento en la que estamos inmersos, es hora de modificar nuestros objetivos. Teniendo en cuenta que desconocemos, hasta la fecha, cuando podremos retomar los entrenamientos y volver a la competición sugerimos establecer objetivos únicamente de entrenamiento para las próximas semanas pensando siempre en la vuelta a la rutina. Estos objetivos además de seguir los principios básicos propuestos deberían adaptarse a la situación personal de cada deportista. Por ejemplo, podríamos marcarnos como objetivo realizar 1h diaria de entrenamiento tres días a la semana o aumentar 10 segundos la ejecución de cada uno de los ejercicios semanalmente. Insistiendo siempre en que el entrenamiento debe ser propuesto por vuestr@ entrenad@r. La siguiente tabla puede ayudarte:

    OBJETIVO (semana 20-26 abril)

     

    Objetivos de realización (físico, técnico, psicológico…)

    Entrenamiento a realizar

    Posibles dificultades

    Soluciones a las posibles dificultades

     

    Animaros a establecer vuestros objetivos y compartirlos con La Mochila del Deporte.

     

     

     

     

     

  • Aspectos psicológicos, por Madó González Col-G1935

    Sentir ansiedad, preocupación o tristeza, entre otras emociones es normal en una situación de confinamiento como la que estamos viviendo estos días, ya semanas por el coronavirus. En primer lugar, es importante ser consientes que son reacciones totalmente normales. Desde un punto de vista psicológico son  reacciones normales porque es la primera vez en nuestras vidas que nos enfrentamos a una situación de este tipo. Además, no sabemos cuánto va a durar ni cuales van a ser muchas de las consecuencias por lo que la incertidumbre es mayor.

    A continuación daremos una serie de pautas generales en relación a nuestros pensamientos y a nuestros comportamientos.

    En cuanto a nuestros pensamientos:

    • Evitar estar pensando todo el día en el COVID-19 ya que esto no hará más que acentuar nuestro malestar emocional.
    • Buscar datos y hechos que procedan de fuentes fiables que nos ayuden a comprender la situación
    • Centrarnos en el presente, sin obsesionarnos en lo que ocurrirá en el futuro. No sabemos aún con certeza cuándo podremos retomar nuestros entrenamientos y, menos, cuando volverán las competiciones así que pensar a corto plazo nos ayudará a mantener el bienestar emocional.
    • Si esos pensamientos surgen, probar a hacer el siguiente ejercicio. Identificar los pensamientos que nos generan malestar, en qué situación se producen y cuáles son las sensaciones fisiológicas asociadas. Esta tabla podrá ayudarnos:
    • Pensamientos “que pienso y me digo”:
      •  
    • Situación que provocó estos pensamientos
      •  
    • Señales fisiológicas asociadas
      •  

     

    En relación, a nuestro comportamiento es evidente que éste se verá alterado durante el período de confinamiento así que proponemos:

    1. En la medida de lo posible mantener una rutina en cuánto a horarios de descanso, comidas,  entrenamientos y estudios/trabajo. Los fines de semana podemos ser más flexibles lo que nos ayudará a reducir la monotonía.
    2. Planificar los entrenamientos en base a las condiciones que tenemos en casa, habrá muchas partes del entrenamiento diario que no podremos hacer pero otras sí. Junto con nuestro entrenador/a es el momento de ser creativos/as.
    3. Aprovechar para trabajar aspectos que normalmente no hacemos por falta de tiempo. Es el momento de dedicar tiempo al trabajo de fuerza o flexibilidad, por ejemplo.   

    Finalmente, si esas reacciones de ansiedad, tristeza o cualquier otra afectan negativamente a nuestras relaciones personales y/o nuestro desempeño laboral y/o académicos es importar solicitar ayuda de los profesionales de la psicología.

     

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